Otras amenazas de Cibercrimen
Vie 13 de noviembre de 2009 a las 03:00 PM
Dentro del malware calificado como cibercrimen existen otros tipos que tal vez no sean tan conocidos como el phishing o el spyware pero que los ciberdelincuentes no dudan en utilizar como herramienta para delinquir. Así podemos encontrar los siguientes tipos de malware.



El equipo de redacción de
Con la llegada del Internet 2 y todo lo referente a la web 2.0, los ataques han evolucionado y las nuevas aplicaciones están expuestas a los ataques de antes y a los nuevos. Según Diego Spahn, Senior Penetration Testing Engineer de Global Crossing, actualmente la superficie de los ataques es mayor, la enumeración de esta superficie es más sencilla, los archivos .js son descargados por clientes desde el browser y los entornos son más complejos, por lo tanto los ataques también, sin embargo, la causa principal de esto es que “los desarrolladores de hoy en día implementan nuevas tecnologías sin conocer las implicaciones de seguridad que estas conllevan”.
Según PandaLabs, 6% de los PCs analizados por Panda están infectados con el gusano Conficker. El número de ordenadores infectados por el gusano Conficker continúa creciendo. Según un estudio llevado a cabo por PandaLabs, cerca de 6% (5,77%) de los ordenadores de todo el mundo estaría ya infectados con este gusano. Se han detectado infecciones en más de 83 países y España, Estados Unidos, Taiwán y Brasil entre los países más infectados.
El asunto de la seguridad no es postergable, tiene que ser resuelto sobre la marcha, pero es un camino cuesta arriba de retos que superar, entre los cuales se pueden mencionar las condiciones económicas actuales (menor liquidez y un capital de mercado vulnerable), la complejidad de las infraestructuras (cientos o miles de aplicaciones y tercerización), el incremento de las amenazas técnicas empleadas por los atacantes (visión de fraude electrónico como un negocio sofisticado) y las regulaciones del sector gobierno.
Aunque parezca ciencia ficción, los ataques a la información y a la identidad digital provienen en gran medida de una nueva generación de crimen organizado. Según la estadounidense Finjan, las celdas de atacantes están conformadas por aproximadamente 10 personas: el jefe, el segundo en comando, gerentes de campaña, revendedores y mulas. Ahora bien, si se tiene noción del grado de delincuencia que rodea el ámbito de la seguridad de información, ¿por qué no se hace nada? La respuesta a la interrogante es sencilla: “para condenarlos legalmente se requiere de mucho tiempo y dinero”, agrega Storey.
