Una Nueva Aproximación a la Seguridad Corporativa
Jue 19 de noviembre de 2009 a las 12:00 PM
Con el propósito de ofrecer claves combinadas para fortalecer la seguridad de la información, un destacado panel de juristas, tecnólogos empresarios y expertos en seguridad se reunieron durante el Encuentro de Telemática y Derecho, evento, organizado por el Instituto de Estudios Jurídicos, Telemáticos y de Seguridad, que contó con la participación de Beatriz Di Totto Blanco, co redactora de la Ley de Delitos Informáticos; Jesús Rodríguez, abogado especialista en Derecho Informático y director de Juristelseg; Rafael Núñez, ex – hacker y asesor en seguridad informática; Luis Bustillo Tábata, comisario e investigador de la Dirección de Delitos Informáticos del CICPC; Milthon J. Chávez, auditor informático certificado y asesor internacional, Francisco Pecorella, asesor de inteligencia en seguridad bancaria y Luis Caraballo, director del Instituto Estratégico de Futuros.



El abogado Jesús Ramón Rodríguez, director de Juristelseg, llama la atención sobre la responsabilidad que se genera de la gestión de la seguridad de la información. “Se trata de una responsabilidad social y corporativa, que puede llegar a tener implicaciones de tipo penal, ya que pueden verse afectados derechos fundamentales como el derecho a la privacidad, a la intimidad, e incluso el derecho a la vida”, expresa.
Refiriéndose a la metodología de la auditoría informática, Milthon J. Chávez, auditor informático certificado, acota que el primer paso en la gestión de la seguridad debe ser el análisis del riesgo. Ser efectivo exige tener conciencia de a qué tipo de amenazas nos estamos enfrentando. En este sentido, advierte que es importante saber que estamos ante una industria organizada y altamente sofisticada. “Nuestra ley de delitos informáticos no está preparada para ese gran delito informático, pseudo corporativo, transnacional, superorganizado, que es el ciber crimen organizado, el cual va en camino de convertirse en el mejor negocio del mundo”, anota.
Entre los avances tecnológicos previstos para los próximos 10 a 15 años, el prospectivista Luis Caraballo, menciona las tecnologías de superconductores, biochips, ingeniería cerámica, órganos artificiales, diferencias genéticas, materiales inteligentes, traducción simultánea, computación paralela, computadores inteligentes y toda una abrumadora lista de tecnologías emergentes. “Ya para el 2020 se estará emulando la capacidad de procesamiento del cerebro humano, dijo. La potencia de los ordenadores aumenta en cada década a razón de 4.000 veces por unidad de coste”, detalla. En su opinión, la adopción de cada una de estas innovaciones tecnológicas acarrea nuevas y distintas modalidades de delitos informáticos, que deberán ser atendidos y conocidos.
Un investigador de seguridad ha detectado un fallo de seguridad que afecta tanto a 
Hace poco hablamos de cómo se puede
Es el uso de medios electrónicos, principalmente telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos onlines) para ejercer acoso psicológico entre iguales. Es en la mayoría de sus casos cuando un niño, adolescente o preadolescente es atormentado, amenazado, acosado, humillado, avergonzado por otra persona desde Internet, medios interactivos, tecnologías digitales y teléfonos móviles. No se trata aquí el acoso o abuso de índole estrictamente sexual ni los casos en los que personas adultas intervienen.
Confirman que dado el avance de la tecnología y su masificación, cada vez se atienden más casos de ciberescraches. El abogado especialista en delitos informáticos Daniel Monastersky destacó que hombres y mujeres despechados/as no solo suben videos sexuales caseros de la ex pareja, sin el consentimiento, sino también “fotos eróticas, le crean perfiles falsos en las redes sociales de la Web y se hacen pasar por ellas, les roban las cuentas de correo electrónico”, entre otros casos.
Websense Security Labs ThreatSeeker Network descubrió una nueva ola de ataques maliciosos de correo electrónico que afirman ser una confirmación para restaurar contraseñas de Facebook. La dirección De: del mensaje trata de confundir usando 
